Es un interesante edificio iniciado en pleno siglo XI.
Dedicado a San Salvador, fue iniciado en planta con una sola nave y ábside,
pero fue terminado en estilo gótico con las naves laterales y una puerta
ojival cubierta, en la actualidad, con un curioso atrio del que se ve la
entrada a la cripta del siglo XVII, cripta convertida en Museo parroquial.
Datable a fines del siglo XI, de gran valor, el timpano es románico
presidido por la Maiestas Domini -Cristo en Majestad- escoltada
por los símbolos de los cuatro evangelistas o Tetramorfos.
Tambien existen unos capiteles con representaciones del bestiario y
estilo orientalizante.
Cuando el sol mucho calienta, barrunta tormenta. El buen vino no merece probarlo quien no sabe paladearlo. Nada es tan amargo que no encuentre en el alma algún consuelo. Séneca