|
Un paisaje totalmente nevado es el que encontramos ya en este parque al que se puede
acceder por carretera gracias a las máquinas quitanieves, sobre todo en la zona del
Hospital de Benasque. Hay riesgo de aludes.
En este entorno el pulso del parque se aletarga, siendo muy escasa la actividad de fauna
y vegetación. Sólo hay verde en las hojas en crecimiento de los berros que aparecen en
zonas encharcadas de aguas templadas o calientes. Incluso escasean los frutos de los
escaramujos y el acebo. De entre los animales únicamente el quebrantahuesos ha iniciado
la reproducción, mientras que se ralentiza el crecimiento de los fetos en el corzo y la marta.
Sólo parecen moverse, en días de mucho frío, los treparriscos que bajan a las poblaciones
a protegerse.
Respecto a la práctica habitual del esquí de travesía entre pinares del parque, conviene
advertir que resulta altamente perjudicial para la supervivencia del urogallo, especie
protegida en peligro de extinción.
(*) Las fotografías que aparecen en
estas páginas han sido realizadas por Fernando Lampre, José Luis
Rivas, Agustín Tomico y Rafael Vidaller.
|