Antropología, de las Castas Humanas. 98

Con todo, si consideramos la especie humana desparramada por la tierra, y esos grandes hormigueros de naciones, esas ciudades populosas, en donde tantos individuos se atropellan en un breve espacio para desaparecer y sucederse en la inmensidad de los siglos, nos haremos cargo de cuan remontados anduvimos en el concepto que habíamos formado de nuestra especie. Con efecto, vémosla sufrir como todos los demás seres al influjo de los climas, ora despavorida con el rayo en los trópicos, ora guareciéndose, en subterráneos albergues contra el cierzo helador o los abrasadores rayos del sol canicular, ora diezmada por las pestes o epidemias, desalojada por las inundaciones, dispersa por la calamidad del hambre, atravesando trabajosamente dilatados desiertos, o recogiendo en rancherías errantes escasos tributos de una tierra esquiva; mientras que en regiones mas afortunadas derrama el suelo, casi sin trabajo, delicados y abundantes alimentos á sus afeminados moradores.

Antropología. De las Castas Humanas. 98 Museo Pintoresco de Historia Natural.

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