Naturaleza de Aragón > Los Tres Reinos de la Naturaleza > Tomo 5 peces
vista de las costas de Francia, que pereció en el momento de desembarcarle. Nuevos ensayos tal vez serian mas afortunados, y era menester ver enseguida si este pez está en estado de soportar el clima europeo, lo que no seria imposible, si es verdad, como se dice, que procede de la China, pero es singular que ninguno de los autores que han hablado de la historia natural de este imperio hayan hecho mención de una especie tan interesante. Por lo demás tampoco han hablado de ella los que han tratado de los peces del archipiélago de las Indias; Benard y Valentyn no le conocían, como tampoco Russel y Buchanan. No se halla el nombre de gourami ó goramie en ninguna obra anterior á Commerson, y Cuvier sospecha con mucho fundamento que es una corrupción de los de gouragi, koragí ó koravé, que dan en las Indias á los oficéfalos.
Las costumbres del gourami deben tener alguna cosa de particular. Asegúrase que la hembra cava una pequeña fosa en la orilla del estanque ó vivero donde se los conserva para depositar en ella sus huevos, lo cual es un cuidado que no se ha notado en muchos peces.
Se encuentra esta especie en la Isla de Francia, en Batavía y Cayena.
De Java se han recibido dos osfromenos algo distintos del gourami, el uno es el osphromenus nótalas, y el otro el vitlatus.
GÉNERO TRICOPODO
El verdadero tricopodo, el trichopode Iriclnptere de Lacépéde, publicado en 1764 por Kocleuter, en los Nuevos Comentarios de San Petershurgo, bajo el nombre despartís; y por Pallas en un Spiceglia bajo el de labras Irichopterus, no es ni labro ni esparo, sino un pez de la familia cuya historia vamos haciendo, y que casi no se diferencia del osfromeno mas que por una frente un poco mas convexa, y una dorsal menos larga.
Bloch une con mucha ligereza á este pez el paugay ó kapirat de Benard, ó el ikanmarate de Valentyn, y con su condición acostumbrada dice que este último nombre es japonés de donde concluye que el tricopodo es originario del mar del Japón. Todo esto es imaginario; los individuos de esta especie proceden de Java y de las Molucas, y no es cierto de ningún modo que sea un pez de mar; en ningún caso se le puede tomar por un kapirat, que no tiene caudal distinta, y que muchos naturalistas han tomado por un notóptero, á pesar de sus largas ventrales.
GÉNERO ESPIROBRANCO
Después de todos estos peces mas ó menos afines de los poliacantos, colocamos uno pequeño de los rios del cabo de Buena Esperanza, que podria también aproximarse al anabas por su forma y el menor número de radios de su anal, pero que por sus dientes palatinos conduce á los oficéfalos, y del cual nos vemos por consecuencia obligados á hacer un subgénero particular que llamamos espirobranco.
El espirobranco del Cabo abunda en todos los rios pequeños del país de los Hotentotes, y Delalande asegura que es casi el único que se encuentra en algunos de ellos. Las láminas accesorias de las branquias de este pez, no merecen tanto como las precedentes el nombre de laberintiformes, porque no tiene mas que dos á cada lado, ligeramente encorvadas apenas como una almeja, y de las cuales la segunda es aun mucho mas pequeña que la otta. Con todo estas piezas, asi como el conjunto de sus visceras, confirman la analogía que su exterior mostraba ya con toda la familia de que estamos hablando.
APÉNDICE
á la familia DE los faríngicos laberintiformes.
GÉNERO OFIGÉFALO
Si fuese posible admitir que en la naturaleza existen seres anómalos, á ninguno se le podria considerar como tal con mas motivo que al oficéfalo, no solo á causa de su cabeza cubierta de placas que recuerdan un poco la de las culebras, y que les ha balido su nombre genérico, que no es mas extraordinaria que la de los mugues, sino por la analogía singular que presentan con los géneros de que acabamos de tratar, como son los anabas, los helostomos, los polyacantos, los osfromenos, y los tricopodos y esto en todas sus partes, fuera de la carencia total de radios espinosos en sus aletas, excepto la espina de sús ventrales, único carácter porque pertenecen á los acantopterigios. Asi es que están á punto de romper la gran división de los peces óseos en acantopterigios y malacopterigios, que hasta ahora no habia parecido destruir ninguna relación natural.
Teofrasto tuvo ya conocimiento de estos peces singulares, pues á ellos se refiere el pasaje de aquel filósofo que ya hemos citado, y en el que en las Indias hay unos peces semejantes á los mugues, que pasan una parte de su tiempo en tierra; pero los modernos los conocen hace muy poco. Bloch describió é hizo grabar dos especies que le fueron enviadas de Tranquebar por el misionero John; y todo lo que se ha dicho de ellos en las ictiologías generales está tomado de su obra, copiándole también en el error que ha cometido tantas veces de confundir la lengua malabárica con la malaya. Como John le escribió que uno de estos peces se llama en tamul karuvei y el otro en malabar terai ó varal, Bloch y sus sucesores han creido siempre que vral ó varal era un nombre malayo, y no dudaban que malabar era el nombre que los europeos dan comunmente á la lengua de la costa de Coromandel, cuyo nombre propio es tamul, y que por consecuencia el malabar y el tamul son el mismo idioma, pero muy diferente del malayo que no se habla en la península que está á este lado del Ganges.
Después de Bloch dos autores originales han extendido mucho los conocimientos sobre los oficéfalos. Russel en sus Peces de Vizagapatam representó tres especies y describió cuatro, y Hamilton Buchanan en su Historia de los Peces del Ganges dio hasta siete, no dejando ignorar nada de sus costumbres ni de los usos á que los destinan los Indios.
Los señores Sonnerat, Leschenault, Kulh, Duvaucel, Belenger y Hussumier han añadido algunas especies á las que se conocían y han proporcionado el que se pueda entrar en nuevos detalles sobre los caracteres del género y sobre su organización.
Se distingue á los oficéfalos de los demás peces de aletas blandas y de ventrales torácicas por las escamas, y mejor aun por las placas polígonas que cubren su cráneo y su frente, como en los mugues y en los anabas.
Su cuerpo es bastante prolongado, poco comprimido de atrás y casi cilindrico de delante. Su cabeza se deprime mas ó menos, y es un poco mas ancha que el cuerpo. El hocico es muy corto, ancho y obtuso; los ojos se aproximan á su extremidad; los dos orificios de la nariz se presentan bastante alejados; porque el anterior, provisto de un pequeño tubo carnoso, está bajo el borde del hocico, y el posterior, en forma de un simple agujero se ve cerca del ojo. La boca está hendida á través, en la punta del hocico, anch», pro-
Índice de páginas de Zoología Peces.
Biblioteca ilustrada de Gaspar y Roig.
Los Tres Reinos de la Naturaleza.
Museo Pintoresco de Historia Natural.
Descripción completa de los animales, vejétales y minerales útiles y agradables:
su forma, instinto, costumbres, virtudes ó aplicaciones á la agricultura, la medicina y las artes en general, comprendiendo mayor número de géneros que en todas las obras publicadas hasta el día.
Zoología. Peces. Los Tres Reinos de la Naturaleza. Tomo 5. Página 201.
Autor: Francisco Javier Mendivil Navarro Fecha: 6 de abril de 2026 última revisión
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